Recorrer la ruta de los frescos signica descubrir la pintura mural de Alentejo y por ende la cultura portuguesa en su máximo esplendor.

Frescos de Portugal
Se sorprenderá viendo muchas pinturas murales que estuvieron escondidas por siglos tras blancas paredes. Se puede observar el predominio de los colores azul cobalato, magneta y amarillo ocre y se dice que dichas pinturas tenían justamente la misión de llevar a la población un mensaje religioso que fuese fácil de comprender. Éstos históricos monumentos denotan con calidad la voz popular; voz que hay que prestarle mucha atención ya que podemos encontrar desde manos con seis dedos, pasando por caballos con expresión humana hasta espadas cortadas.
Pero si de arte porugués – o más específicamente alentejano – hablamos no podemos dejar pasar la oportunidad de disfrutar de la comida local y así conocer un poco más las tradiciones portuguesas.